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Formulación de un estandar y un procedimiento para la certificación del manejo de áreas protegidas

by Padovan, M. da P; CATIE, Turrialba (Costa Rica).
Publisher: Turrialba (Costa Rica) 2001Description: 229 p.Other Title: Formulation of a standard and a procedure for the certification of protected areas management.Subject(s): CERTIFICACION | COSTA RICA | GUATEMALA | HONDURAS | NORMALIZACION | ORDENACION DE RECURSOS | RESERVAS NATURALES | CERTIFICATION | COSTA RICA | GUATEMALA | HONDURAS | NATURE RESERVES | RESOURCE MANAGEMENT | STANDARDIZING | CERTIFICATION | COSTA RICA | GESTION DES RESSOURCES | GUATEMALA | HONDURAS | NORMALISATION | RESERVE NATURELLE | AREAS PROTEGIDAS | PARQUE NACIONAL TIKAL | RESERVA BIOLOGICA MONTEVERDE | RESERVA BIOLOGICA RIO PLATANOOnline Resources: Es Summary: Las áreas protegidas constituyen una de las herramientas estratégicas más importantes para la conservación de la biodiversidad y de los servicios que de esta se generan. Sin embargo, las áreas protegidas comprenden solamente 5 por ciento de la superficie del planeta y en muchos casos, debido a las debilidades en su manejo, no se han dado las condiciones para el cumplimiento de los objetivos para los cuales fueron creadas. Atendiendo a la necesidad de garantizar la conservación efectiva de las áreas protegidas, en los últimos años, varios autores se ocuparon de desarrollar metodologías para evaluar la efectividad de su manejo. Sin embargo, a pesar de estos avances, no existe un instrumento de referencia ampliamente aceptado y aplicado que indique las condiciones básicas que el área debe cumplir para el manejo adecuado y con criterios de sostenibilidad. En los últimos años, algunos especialistas y ONG's han recomendado la certificación de áreas protegidas como una herramienta para acelerar el cumplimiento de las metas establecidas internacionalmente para las áreas protegidas. En este estudio, la certificación del manejo de áreas protegidas ha sido planteada como un "proceso voluntario de evaluación externa y sistemática del manejo que, teniendo en cuenta los aspectos ambientales, sociales, económicos e institucionales relativos al área protegida, y considerando estándares y procedimientos adecuados, conduzca, mediante un proceso de manejo adaptativo, al cumplimiento de los objetivos de manejo del área protegida". El trabajo se desarrolló mediante un procesos participativo que involucró a expertos de diferentes disciplinas, en áreas protegidas y en procesos de certificación forestal. Se formuló un estándar (conjunto de principios, criterios e indicadores) como punto de partida, el cual pasó por cinco filtros : 1) jerarquización y análisis de consistencia; 2) evaluación del estándar por expertos según atributos previamente establecidos; 3) evaluación de los indicadores por medio de una prueba de campo y validación en tres áreas de estudio; 4) evaluación de los indicadores críticos; 5) discusión de las normas para la certificación de áreas protegidas. La consolidación del estándar final resultó en 7 principios, 26 criterios y 67 indicadores organizados en cuatro ámbitos o dimensiones: ambiental, social, económico, financiera e institucional. En la dimensión ambiental se tuvo en cuenta la consistencia del manejo del área protegida con la categoría de manejo asignada; la representatividad ecológica y cultural; y las condiciones necesarias para grantizar la viabilidad ecológica. La dimensión social considera la integración del área protegida con la población de dentro y del entorno. En el ámbito económico/financiero se incluye la influencia del área protegida en el desarrollo económico de las poblaciones de dentro y del entorno, así como a los recursos financieros necesarios al manejo que se requiere. El ámbito institucional está relacionado a los factores de orden político, legal e institucional que influyen en el manejo del área protegida. Así mismo, se desarrolló y validó una metodología para la aplicación del estándar (protocolo de medición, escala de valoración y metodología de recolección de la información en el campo) y se estableció un juego de normas para la certificación del manejo de áreas protegidas. El estándar fue probado en tres áreas protegidas con diferentes categorías de manejo, distintas características intrínsecas y con diferentes contextos institucionales, políticos, sociales, culturales, económicos y ambientales en América Central: Reserva Biológica Monteverde, en Costa Rica; Reserva de Biosfera Río Plátano, en Honduras; y Parque Nacional Tikal, en Guatemala. La prueba de campo demostró un 83 por ciento de éxito en la aplicación de los indicadores en las tres áreas protegidas, lo que permite concluir que es posible aplicar un estándar genérico para la certificación de distintas categorías de áreas protegidas en Centro América. Se sugiere que a partir de su aplicación en otros contextos se podría llegar a formular un estándar que pudiera ser ampliamente aplicado al nivel mundial.
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Location Collection Call number Status Date due
BCO
GRAL Available

14 ilus. 20 tab. Glo. p. 123-125. Bib. p. 109-122

Tesis (Mag. Sc.)

Las áreas protegidas constituyen una de las herramientas estratégicas más importantes para la conservación de la biodiversidad y de los servicios que de esta se generan. Sin embargo, las áreas protegidas comprenden solamente 5 por ciento de la superficie del planeta y en muchos casos, debido a las debilidades en su manejo, no se han dado las condiciones para el cumplimiento de los objetivos para los cuales fueron creadas. Atendiendo a la necesidad de garantizar la conservación efectiva de las áreas protegidas, en los últimos años, varios autores se ocuparon de desarrollar metodologías para evaluar la efectividad de su manejo. Sin embargo, a pesar de estos avances, no existe un instrumento de referencia ampliamente aceptado y aplicado que indique las condiciones básicas que el área debe cumplir para el manejo adecuado y con criterios de sostenibilidad. En los últimos años, algunos especialistas y ONG's han recomendado la certificación de áreas protegidas como una herramienta para acelerar el cumplimiento de las metas establecidas internacionalmente para las áreas protegidas. En este estudio, la certificación del manejo de áreas protegidas ha sido planteada como un "proceso voluntario de evaluación externa y sistemática del manejo que, teniendo en cuenta los aspectos ambientales, sociales, económicos e institucionales relativos al área protegida, y considerando estándares y procedimientos adecuados, conduzca, mediante un proceso de manejo adaptativo, al cumplimiento de los objetivos de manejo del área protegida". El trabajo se desarrolló mediante un procesos participativo que involucró a expertos de diferentes disciplinas, en áreas protegidas y en procesos de certificación forestal. Se formuló un estándar (conjunto de principios, criterios e indicadores) como punto de partida, el cual pasó por cinco filtros : 1) jerarquización y análisis de consistencia; 2) evaluación del estándar por expertos según atributos previamente establecidos; 3) evaluación de los indicadores por medio de una prueba de campo y validación en tres áreas de estudio; 4) evaluación de los indicadores críticos; 5) discusión de las normas para la certificación de áreas protegidas. La consolidación del estándar final resultó en 7 principios, 26 criterios y 67 indicadores organizados en cuatro ámbitos o dimensiones: ambiental, social, económico, financiera e institucional. En la dimensión ambiental se tuvo en cuenta la consistencia del manejo del área protegida con la categoría de manejo asignada; la representatividad ecológica y cultural; y las condiciones necesarias para grantizar la viabilidad ecológica. La dimensión social considera la integración del área protegida con la población de dentro y del entorno. En el ámbito económico/financiero se incluye la influencia del área protegida en el desarrollo económico de las poblaciones de dentro y del entorno, así como a los recursos financieros necesarios al manejo que se requiere. El ámbito institucional está relacionado a los factores de orden político, legal e institucional que influyen en el manejo del área protegida. Así mismo, se desarrolló y validó una metodología para la aplicación del estándar (protocolo de medición, escala de valoración y metodología de recolección de la información en el campo) y se estableció un juego de normas para la certificación del manejo de áreas protegidas. El estándar fue probado en tres áreas protegidas con diferentes categorías de manejo, distintas características intrínsecas y con diferentes contextos institucionales, políticos, sociales, culturales, económicos y ambientales en América Central: Reserva Biológica Monteverde, en Costa Rica; Reserva de Biosfera Río Plátano, en Honduras; y Parque Nacional Tikal, en Guatemala. La prueba de campo demostró un 83 por ciento de éxito en la aplicación de los indicadores en las tres áreas protegidas, lo que permite concluir que es posible aplicar un estándar genérico para la certificación de distintas categorías de áreas protegidas en Centro América. Se sugiere que a partir de su aplicación en otros contextos se podría llegar a formular un estándar que pudiera ser ampliamente aplicado al nivel mundial.

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