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Efecto de algunas prácticas culturales y fechas de recolección en la incidencia de Stenocarpella maydis (Berk.) Sutton en maíz sembrado en dos sistemas de labranza

by Río, L. del; Zúñiga, T.
Publisher: Dic 1991ISSN: 0008-8692.Subject(s): ZEA MAYS | STENOCARPELLA MAYDIS | ENFERMEDADES FUNGOSAS | METODOS DE CULTIVO | COSECHA | MORBOSIDAD | LABRANZA | LABRANZA CONVENCIONAL | LABRANZA MINIMA | ZAMORANO | HONDURAS | ZEA MAYS | FUNGAL DISEASES | CULTURAL METHODS | HARVESTING | MORBIDITY | TILLAGE | CONVENTIONAL TILLAGE | MINIMUM TILLAGE | HONDURAS | ZEA MAYS | MALADIE FONGIQUE | MODE DE CULTURE | RECOLTE | MORBIDITE | TRAVAIL DU SOL | TRAVAIL DU SOL CONVENTIONNEL | TRAVAIL DU SOL MINIMAL | HONDURAS In: Ceiba (Honduras) v. 32(2) p. 141-149Summary: Se evaluó el efecto de dos sistemas de labranza: convencional (LCO) y cero (LCE); tres fechas de cosecha: uno, dos y tres meses después de madurez fisiológica (dmf); y tres prácticas precosecha: doblado de la planta, deshoje y despunte y el testigo (maíz sin doblar ni deshojar) utilizando un diseño de parcelas sub-subdivididas con tres repeticiones. El estudio se desarrolló en junio de 1990 en terrenos de la Escuela Agrícola Panamericana, El Zamorano, Honduras. Las parcelas fueron aleatorizadas en terrenos que desde hacía 4 años se dedicaban a LCO y LCE. Las prácticas precosecha fueron realizadas cuando el híbrido utilizado (H-27) alcanzó la madurez fisiológica. Las mazorcas principales de cada planta fueron cosechadas y clasificadas de acuerdo con una escala lineal de cinco categorías a partir de la cual se obtuvo un índice de la enfermedad. También se midió la humedad del grano y el rendimiento. No se observaron diferencias significativas entre sistemas de labranza aunque fue evidente una tendencia a mayor incidencia en LCE que en LCO. Las prácticas precosecha por si solas no influyeron en la incidencia ni la severidad de la enferemedad, pero si en la velocidad de secado del grano, siendo la deshoja y despunta de las plantas el mejor tratamiento. Las fechas de cosecha fueron el factor más importante, pues influyeron por si solas en la incidencia y severidad de la enfermedad. Cosechas más tarde que 30 dmf resultaron en incrementos de 3.1 a 4.6 veces la incidencia y 2.4 a 3.7 la severidad del problema en comparación con lo obtenido al cosechar 30 dmf. Estos incrementos significaron en promedio, una reducción de 0.24 ton/ha. En general el mejor tratamiento fue despuntar y deshojar las plantas cosechándolas un mes dmf.
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2 fig. 3 tab. 9 ref. Sum. (Es)

Se evaluó el efecto de dos sistemas de labranza: convencional (LCO) y cero (LCE); tres fechas de cosecha: uno, dos y tres meses después de madurez fisiológica (dmf); y tres prácticas precosecha: doblado de la planta, deshoje y despunte y el testigo (maíz sin doblar ni deshojar) utilizando un diseño de parcelas sub-subdivididas con tres repeticiones. El estudio se desarrolló en junio de 1990 en terrenos de la Escuela Agrícola Panamericana, El Zamorano, Honduras. Las parcelas fueron aleatorizadas en terrenos que desde hacía 4 años se dedicaban a LCO y LCE. Las prácticas precosecha fueron realizadas cuando el híbrido utilizado (H-27) alcanzó la madurez fisiológica. Las mazorcas principales de cada planta fueron cosechadas y clasificadas de acuerdo con una escala lineal de cinco categorías a partir de la cual se obtuvo un índice de la enfermedad. También se midió la humedad del grano y el rendimiento. No se observaron diferencias significativas entre sistemas de labranza aunque fue evidente una tendencia a mayor incidencia en LCE que en LCO. Las prácticas precosecha por si solas no influyeron en la incidencia ni la severidad de la enferemedad, pero si en la velocidad de secado del grano, siendo la deshoja y despunta de las plantas el mejor tratamiento. Las fechas de cosecha fueron el factor más importante, pues influyeron por si solas en la incidencia y severidad de la enfermedad. Cosechas más tarde que 30 dmf resultaron en incrementos de 3.1 a 4.6 veces la incidencia y 2.4 a 3.7 la severidad del problema en comparación con lo obtenido al cosechar 30 dmf. Estos incrementos significaron en promedio, una reducción de 0.24 ton/ha. En general el mejor tratamiento fue despuntar y deshojar las plantas cosechándolas un mes dmf.

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